Blog

Facebook no para de cambiar y aumentar las posibilidades de publicidad y promoción en su red.

La semana pasada mientras subía una actualización en una FanPage me salió esto:

No he usado aún ninguna publicidad en Facebook, pero esto me pareció más interesante que los banners tipo Google Adwords que había hasta ahora. Podía ser una buena oportunidad para una determinada promoción de la que necesitamos que nuestros fans estén más pendientes.

Toda publicidad tiene dos lados, el que la lanza y el que la recibe.

Al día siguiente… otra novedad… directamente en mi sección de noticias (feed), me encontré con esta publicidad:

Es una de las últimas acciones de Facebook para conseguir más mercado publicitario, pero introducir publicidad en el feed de los usuarios (en sus muros).

Desde la perspectiva de promocionar un producto y visto los clicks de “Me Gusta” y comentarios de la publicación, diría que donde hay que firmar.

Pero desde la perspectiva del usuario de Facebook, la pregunta es, ¿cómo quitar esta publicidad?

Al hacer click en la palabra “Anuncios” de la publicidad, nos lleva a una página donde Facebook nos explica “acerca de las historias patrocinadas”. Si bien, no nos ayuda mucho, solo nos avisa que recibiremos “pocos” anuncios y que podremos ocultar a los anunciantes uno a uno.

Entonces, ¿estamos a favor o en contra?

Entre tanto que se habla de las redes sociales y todos los beneficios que da la red para la comunicación corporativa, es importante tener en cuenta que las redes nos dan acceso a un gran público, pero hay que cuidar todo lo que se publica y se dice.

De cada red debemos tener en cuenta sus características y sus “peligros”:

Twitter es un patio de vecinos.

Todo lo que se publica en Twitter es susceptible de ser “retweeteado”… lo que viene a ser igual que contarle un secreto a la vecina del 5º que lleva la vida de todos al día y comparte toda la información del bloque.

Facebook es un escaparate.

Si no tenemos cuidado y estamos atentos a la privacidad de nuestros contenidos, tener una cuenta en Facebook y compartir tu vida puede ser tu mayor escaparate… Esto puede ser bueno en algunos casos, pero lo normal es que alguien que no deba llegue a ver algo que no debía…

Se lo que hiciste y donde lo hiciste, lo publicaste en Foursquare!

Si creiamos que la privacidad de lo publicado podía ser un problema, atentos a cuando indicais a vuestros amigos donde os encontrais… si son horas de trabajo no hay que publicar que estas en un bar…

La galería pública más visitada, viva Tuenti!

Si unimos la configuración de privacidad con las hormonas y las ganas de “pavonearse” delante de todos… obtenemos una red abierta para casi todos los perfiles de esta red. No es problema de la red en sí, sino de los usuarios ;)

Todos deberíamos revisar lo que publicamos y nuestras configuraciones de privacidad. En mi caso, soy la primera que incumple todo esto, que publica sin pensar donde y revisa cada demasiado tiempo la privacidad. Algún día me llevaré una mala sorpresa…

Aunque ahora se habla mucho de marketing en redes sociales, tener una página en Facebook o una cuenta en Twitter, muchas empresas están dejando de lado un tipo de marketing que sigue siendo eficaz, el “email marketing”.

Hace unos años enviar emails con publicidad era considerado un marketing barato y eficaz, las newsletters y campañas directas a tu buzón de entrada se convirtieron en una práctica tan habitual que por su abuso y bombardeo masivo terminó por cansarnos a todos y crear esa habilidad especial para pasar de los emails de un solo vistazo.

Hay que aclarar varias cosas, pero lo primero es:

Un email con publicidad NO SIEMPRE es  SPAM!

Aunque  parece una tontería muchas personas identifican emails de publicidad con SPAM.

Entre el abuso y las nuevas formas de comunicación vía redes sociales los emails han pasado a ser un medio de difusión secundario. Pero no tenemos que pasar por alto la importancia y la eficacia de una campaña directa al buzón de entrada.

¿Que hacer entonces para lograr una campaña eficaz?

1) Enviar información interesante y enfocada al publico objetivo.

2) Los destinatarios tiene que solicitar que le enviemos la información, preferiblemente no desde terceros. Si autorizo el envío de publicidad a mi correo de una forma clara es porque me interesa el producto, por tanto será más fácil que preste atención a la publicidad.

3) Agrupar los destinatarios según el público objetivo para enfocar las campañas y ajustarlas a su perfil, el mismo producto puede venderse a diferentes personas pero con un enfoque distinto.

4) El diseño, debe ser simple pero que contenga la suficiente información para atraer al lector a la landingpage.

5) La landing page debe contener la información que anunciabamos en el email y la posibilidad de seguir navegando por la web de forma clara e intuitiva.

Estos pasos están explicados de forma muy general, depende de lo que vayamos a publicitar, de la base de datos con la que contemos, el tipo de público, etc.

Como con todo lo primero y lo que siempre se debe hacer es pensar que se quiere conseguir y como conseguirlo de una forma sencilla, siempre es bueno ponerse en el pellejo del otro, al fin y al cabo todos somos clientes de algo y recibimos publicidad.