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Hace casi un año, encontré el vídeo de  Anicet Lavodrama y escribí el post “No somos la generación perdida si no queremos serlo“, escribí un cambio, uno que principalmente necesitaba yo por cumplir 30 y por seguir estancada. Un año después aquí sigo, escribiendo un post el día de mi cumpleaños para hacer balance de los cambios que he conseguido.

Vuelvo a vivir con mami, no es que lo lleve mejor pero vista la situación, me siento afortunada de tener donde volver siempre. El trabajo que conseguí se acabo, lo deje, para emprender mi propia empresa, y en eso ando ahora mismo, con mi cuota mensual de autónomos y guardando facturas y tickets como una loca. Emprender empezó por azar, más que por iniciativa y por una vez en mi vida me dije:

“Eli, ¡tírate a la piscina!”

Hoy he vuelto a ver el vídeo y mi conclusión sigue siendo la misma.  Cuando nos dijeron estudiad que es el camino para un futuro, tenían razón. Estudiar no me ha dado trabajo, pero sí la capacidad de decidir, pensar y crear. Capacidad de inconformismo con todo lo que me rodea y ganas de reconstruirlo todo!

No puedo cambiarlo todo pero sí las cosas que dependen de mi. No voy a decir que la solución para trabajar es ser autónomo, no lo es y menos con las condiciones actuales. A mi me ha servido para creerme que puedo y quitarme muchos miedos de la cabeza, pero   sigo sin poder pensar en una casa o una independencia económica. Aburrirte no te aburres eso puedo decíroslo tranquilamente.

Un año después solo puedo decir una cosa:

Nos ha tocado vivir este momento, lo menos que podemos hacer es intentar vivirlo lo mejor posible.